Corcho Natural

La innovación y la formación para nosotros es muy importante. Por tal motivo, intentamos siempre estar debidamente informados de los últimos productos que salen en el mercado, como ha sido en este caso, la aplicación del corcho natural proyectado, siendo el único componente el corcho natural.

La empresa DESCENDER está debidamente cualificada para aplicar el corcho natural. En caso de solicitarlo, podemos poner a disposición del cliente las titulaciones que nos avalan.

El corcho se aplica proyectado sobre múltiples superficies, tales como fachadas principales, medianeras, traseras, tejados, terrazas, patios interiores, paredes interiores de viviendas que no pueden ser tratadas por el exterior…

Con la proyección del corcho natural hemos encontrado la solución definitiva a los grandes problemas que nos conllevan las humedades, las filtraciones de agua o la condensación de agua. También hemos aplicado el corcho natural proyectado sobre cubiertas y fachadas, para realizar un perfecto aislamiento acústico y térmico, ya que estamos tratando con un material perfectamente aislante.

Aislamiento acústico

Para determinadas aplicaciones específicas, como es el aislamiento acústico, el corcho proyectado aporta sus beneficios para intervenciones que requieran de aislamiento acústico en la edificación. El corcho es un buen material para el aislamiento acústico cuando se le incrementa su densidad ya que el ruido se atenúa por la densidad del material. En cierta medida y de acuerdo con las pruebas de laboratorio demuestran también su idoneidad para atenuar el ruido de baja frecuencia cuando se aplica sobre los paneles de yeso laminar.

Aplicación de corcho natural proyectado

Humedades por capilaridad o condensación

Las humedades por capilaridad en paredes es una patología muy común cuando el cemento o el yeso envejecen y sobre todo cuando hay mucha humedad en el terreno que provoca que esta ascienda por los poros de los materiales que originan las manchas, los desconchados y las eflorescencias que destruyen los muros. Las humedades por condensación aparecen sobre la cara interior de los tabiques cuando su temperatura es inferior a la de rocío y entonces provoca que el vapor de agua del ambiente se condense sobre el revestimiento que está más frio. El resultado son las típicas manchas oscuras producidas por la aparición de hongos y el típico olor de "ambiente cerrado".

La única solución real es rehacer el revoco con mortero de cal hidráulica ya que esta es transpirable, y entonces al respirar, la humedad  no se expresa en el revestimiento. El corcho proyectado es otra de las opciones pues también es poroso, con una elevada adherencia y resistente al envejecimiento causado por el agua y los rayos UV. Para tratar  las humedades por capilaridad el corcho para proyectar es una solución muy interesante ya que además otorga un acabado estético (pues se fabrica con una amplia gama de colores). Al no afectar a la transpirabilidad de la pared las humedades desaparecen.

Este material ecológico y renovable empleado como revestimiento es realmente innovador por ser impermeable, transpirable, elástico, aislante térmico y acústico. Dado que el componente líquido es una resina, esta aglomera los componentes y permite trabajar el corcho en polvo de forma uniforme lo cual le otorga además de sus características antes mencionadas, una componente estética, dándole a la zona tratada el color deseado, gracias a la gran carta de colores que dispone.

Encapsulado de amianto

Desde el año 2001 en España está prohibido el tratamiento de uralita, por su alto contenido tóxico, según las directivas Europeas 83/477/CEE, 87/217/CEE, 91/382/CEE, EUR LEX 32003; y LO018ES. El amianto ya se dejó de fabricar, y por tanto, de utilizar, en las construcciones nuevas, pero muchos edificios aún están cubiertos de amianto, bien sean cubiertas, o fachadas.

Nosotros podemos evitar ese contacto directo con la uralita, que es tan tóxica y dañina para la salud, encapsulándola de forma total, mediante la recubrición del corcho natural proyectado, y de esta forma, evitamos el contacto directo con las fibras microscópicas tóxicas.